Acrópolis de Atenas

La Acrópolis de Atenas

📸 Visitar la Acrópolis de Atenas

En la antigüedad las ciudades se conformaban alrededor de un núcleo central. Este se constituía por el Ágora, lugar de reunión económico y político, y en su centro, la Acrópolis.

Acrópolis de Atenas
Acrópolis de Atenas

Esta última se solía ubicar en la parte más alta de la localidad para facilitar así su protección y defensa. Era donde se condensaban los edificios más destacados de tipo religioso, y donde se concentraba el culto de los griegos.

La Acrópolis fue construida en el siglo V a.C., durante la época de Pericles, y alberga algunos de los monumentos más importantes de la arquitectura griega

Visitar la Acrópolis de Atenas
Visitar la Acrópolis de Atenas

Una de las acrópolis más significativas del mundo clásico fue la de la gran ciudad de Atenas, donde se agruparon los santuarios y templos dedicados a sus dioses.
Esta se localizaba a unos 150 metros sobre el nivel del mar y desde ahí dominaba toda la ciudad.


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El Partenón es un templo dórico dedicado a la diosa Atenea, la protectora de la ciudad.


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🏆 Consejos en la Acrópolis de Atenas

La Acrópolis de Atenas es uno de los lugares más emblemáticos del mundo y un must para cualquier visitante de Grecia. Aquí tienes algunos consejos para que disfrutes al máximo de tu visita:

Planifica tu visita con antelación. La Acrópolis es un lugar muy popular y puede haber mucha gente, especialmente durante la temporada alta. Compra tus entradas con antelación para evitar las colas.

Intenta comprar tus entradas con antelación para evitar largas colas.

Llega temprano. La Acrópolis abre a las 8:00 de la mañana y es mejor llegar temprano para evitar las multitudes y disfrutar de las vistas de la ciudad.

Lleva calzado cómodo. Hay muchas escaleras para subir y bajar, así que es importante llevar calzado cómodo. Las superficies son irregulares y el mármol puede resultar resbaladizo. Esto empeora aún más si está mojado, así que prepárate para superficies resbaladizas si estás aquí durante o después de la lluvia.

Usa calzado cómodo y ropa adecuada para caminar, ya que el terreno puede ser irregular.

Protege tu piel del sol. Grecia tiene un sol muy fuerte, así que es importante llevar protección solar, gafas de sol y un sombrero.

Imprescindible bloqueador o crema solar y gafas de sol. No hay sombra en la Acrópolis.

Lleva agua. El sol puede ser muy caluroso y es importante mantenerse hidratado.

Lleva una botella de agua para mantenerte hidratado/a, especialmente si visitas en los meses más cálidos

Sé respetuoso con el lugar. La Acrópolis es un lugar histórico y es importante ser respetuoso con el patrimonio.

Conoce las fechas clave:

La Acrópolis está cerrada:

Enero 1
25 de marzo
1 de mayo
Domingo de Pascua ortodoxo
25 de diciembre
26 de diciembre

Entrada gratuita estos días:

6 de marzo (en memoria de Melina Mercouri)
18 de abril (Día Internacional de los Monumentos)
18 de mayo (Día Internacional de los Museos)
El último fin de semana de septiembre anualmente (Jornadas Europeas del Patrimonio)
28 de octubre
Cada primer domingo del 1 de noviembre al 31 de marzo

Reconfirmar en fuentes oficiales.

🗺️ Y un buen mapa de la Acrópolis:


Aquí tienes algunos consejos específicos para visitar cada uno de los monumentos de la Acrópolis:

Partenón: El Partenón es el monumento más famoso de la Acrópolis y es una obra maestra de la arquitectura griega. Asegúrate de dedicarle tiempo suficiente para apreciar su belleza.

La Acrópolis de Atenas es un lugar de gran importancia histórica y cultural. Es un testimonio de la grandeza de la civilización griega y un lugar que merece la pena visitar.

Erecteion: El Erecteion es otro monumento importante de la Acrópolis y es conocido por sus cariátides.

Respeta las normas del sitio y no toques ni te subas a las ruinas. La conservación del patrimonio es responsabilidad de todos.

Templo de Atenea Niké: El Templo de Atenea Niké es un templo pequeño pero muy hermoso.

Puerta de los Propileos: La Puerta de los Propileos es la entrada principal a la Acrópolis.

Considera la posibilidad de utilizar una guía o audioguía para obtener información detallada sobre los diferentes sitios y monumentos dentro de la Acrópolis.

Odeón de Herodes Ático: El Odeón de Herodes Ático es un teatro antiguo que se utiliza para conciertos y otras actuaciones.

Si quieres aprender más sobre la historia y la cultura de la Acrópolis, puedes contratar una visita guiada. Hay muchas empresas que ofrecen visitas guiadas en diferentes idiomas.


🏛 Recorrido por la Acrópolis

Para entrar se accedía por los llamados Propíleos, una espectacular puerta de acceso, con singulares esculturas y decoración.

Justo antes de la abertura, a la derecha, se encontraba el fastuoso Templo de Atenea Niké, diosa patrona y protectora de la ciudad.

Una vez cruzado su umbral, se accede a la Acrópolis directamente, compuesta por magníficos edificios de gran importancia.

Vista general de la Acrópolis
Vista general de la Acrópolis

Nada más acceder, los griegos, poseían la vista de una de las mayores y más magnificentes estatuas realizadas en la antigüedad, la de Atenea Promacos. Esta espectacular efigie hecha de bronce medía unos quince metros de altura y fue ejecutada por el conocido escultor Fidias. Se realizó para conmemorar una de las victorias más significativas para el pueblo ateniense, la batalla de Maratón, donde consiguieron derrotar a los persas.

Por desgracia la estatua fue destruida a lo largo del siglo XIII, por lo que no queda nada de la misma.

Prosiguiendo nuestro recorrido, nos topamos a la derecha con el Templo de Artemisa Brauronia, seguido de la Calcoteca, lugar donde se guardaban las diversas ofrendas realizadas a los dioses, en su mayoría a Atenea.
Poco más hacia adelante se hallaba otro edificio destacado, el Partenón, otro gran templo dedicado a la diosa Atenea, bajo la acepción de Partenos.

Tras la gran estatua de bronce de Atenea se hallaba otro santuario, de época arcaica dedicado asimismo a la divinidad, al lado de un altar, del que solo se conserva el basamento. Justo a su izquierda se localizaba el Erecteion. Era otro de lo grandes templos de la zona destinado a tres cultos, a la benefactora de la ciudad bajo la acepción de Polias, a Poseidón, y a uno de los reyes míticos de Atenas, Erecteon, del cual toma nombre. Justo en un lateral de este se encuentra actualmente un olivo, plantado en 1917, en memoria del legendario árbol que regaló la divinidad a la ciudad para ganarse su lealtad.

En las inmediaciones se encontraba el Pandroseion, otro lugar consagrado a Pandroso, hija de Cecrope, que fue el primer gobernador mitológico de la población.
A la izquierda, cercano a las murallas, se ubicaba un edificio singular, el Arreforion. Aquí las jóvenes nobles preparaban el peplo ceremonial (una túnica) que se utilizaba en las fiestas religiosas en honor a la defensora de la localidad.

En la parte más al este de la Acrópolis se situaban dos construcciones también relevantes, el santuario de Zeus Polieo, que era un recinto al aire libre, dedicado a una de las divinidades principales del panteón griego.

Y, por último, el de Pandión, que supuestamente estaba dedicado al héroe, perteneciente a una tribu ática y posiblemente uno de los reyes legendarios de la villa.
Aquí se construyó a finales del XIX, en un principio, el Museo de la Acrópolis, hasta su traslado más reciente a otro edificio de mayores dimensiones, fuera del recinto.

Fuera de la Acrópolis
En la colina sur de la llanura podemos ver otras edificaciones destacadas como el odeón de Herodes Ático, lugar para espectáculos musicales; la Stoa de Eumenes, emplazamiento de reunión tradicional; el santuario de Asclepio, divinidad curativa; el teatro de Dionisio Eleuteros, utilizado para espectáculos; y el Temenos de Dionisio justo detrás, recinto sagrado dedicado al dios; o el Odeón de Pericles.

Con este breve recorrido por la explanada de la Acrópolis, quizás podamos comprender la importancia que tuvo en la Antigüedad y el estupor y admiración que aún hoy en día suscita. Destacan así sus edificios por su trascendencia, su arquitectura y su decoración.
Desde luego un sitio que no debes perderte.


🏛 El Partenón

El Partenón seguramente es el edificio de la Acrópolis más conocido, por sus impresionantes decoraciones y su imponente arquitectura.
Este templo estaba dedicado a la benefactora de la ciudad, Atenea, con la acepción de Partenos, o Parthenos, que quiere decir “la virgen”, pero también bajo su acepción Polías, es decir como protectora de la localidad.

No está permitido entrar al Partenón, pero se puede recorrer toda su circunferencia.

Historia:
Se construyó a mediados del siglo V a. C., entre el 447 y el 432 específicamente, y se considera uno de los más destacados templos en estilo dórico conservados.
La edificación de este importante santuario fue iniciativa del político Pericles, que quería conmemorar y agradecer a los dioses, la victoria que habían obtenido recientemente los griegos sobre los persas.

Encomendó a grandes escultores que lo modelaran y diseñaran bajo la atenta mirada y dirección del conocido escultor Fidias, quien fue el encargado de la decoración escultórica.

Tras el fin de la época griega, el Partenón siguió utilizándose como edificio religioso, convirtiéndose en un principio en una iglesia bizantina y posteriormente en una latina. Más adelante, con la ocupación otomana, se transformó en mezquita. Esto permitió que se conservara prácticamente sin cambios hasta finales del XVII cuando los turcos decidieron utilizarlo como depósito de pólvora.

Durante la contienda contra los venecianos fue el objetivo de un cañonazo, lo que provocó su casi total destrucción. Desde ese momento el edificio fue deteriorándose paulatinamente. A ello se suma que a principios del XIX la mayor parte de su decoración fue sustraída por un embajador británico que la trasladó a Inglaterra, siendo hoy custodiada por el Museo Británico.

Estructura edificio:
La configuración que presentaba es la planta típica de los templos griegos; aunque con una cella, la cámara interior del templo, de grandes dimensiones, ya que se construyó para albergar una de las grandes obras de Fidias, la gran estatua de Atenea Parthenos. Esta efigie estaba realizada con oro y marfil, y sus dimensiones eran de alrededor de los doce metros de altura. Tal era su magnitud y belleza que se convirtió en objeto de admiración y devoción a la vez.

Hoy en día solamente se conservan copias, ya que el original desapareció. Una de las más fidedignas al modelo es la que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Es así como la cella se construyó ex proceso para albergar esta imponente estatua. Se encontraba al fondo de la sala oeste rodeada de una inmensa columnata. Alrededor del basamento de la estatua había un estanque poco profundo pero que servía para reflejar los destellos dorados de la efigie, dotándola así de mayor suntuosidad.

Todo el edificio se encontraba rodeado de columnas, ocho en los lados más cortos y diecisiete en los laterales. Cuenta con una doble cella, y un próstilo con seis columnas, un pórtico, tanto en la parte delantera como trasera del templo.

Gracias a la habilidad de los arquitectos, se consiguió evitar el antiestético efecto visual que suelen tener muchos templos al cercarse a ellos, manteniendo así un efecto de igualdad y proporción según todos los puntos de vista. Para ello las columnas juegan con curvaturas en el centro, con un tamaño diferente en las esquinas, y pequeñas curvaturas en algunos elementos del templo, lo que permite dar esa sensación de equilibrio y esbeltez.

Decoración:
La decoración era realmente impresionante. Contaba con altorrelieves y bajorrelieves en los diversos elementos y partes del friso. Se encontraban representadas diversas escenas relacionadas con la mitología griega.

Vemos por ejemplo los diversos ciclos de luchas y mitos de las amazonas, en la parte oeste; gigantes en la zona este; centauros al sur; y algunas escenas referentes a la Guerra de Troya en el norte. También, por supuesto, había representaciones relacionadas con los mitos de Atenea, como su nacimiento en la parte este; o la lucha entre Poseidón y la diosa para conseguir el protectorado de la ciudad, en la zona oeste.

Asimismo, había motivos que ejemplificaban una de las mayores festividades religiosas que tenía lugar en la ciudad, las Panateneas. Esta procesión religiosa se solía realizar entre finales de julio y principios de agosto, siendo la más importante y antigua realizada en la localidad.

De 1802 a 1803, Lord Elgin desprendió gran parte de las esculturas del Partenón que hoy se exhiben en el Museo Británico.

Como vemos el Partenón era un edificio de especial importancia tanto por su impresionante realización como por su significación. Del mismo hoy en día quedan aún algunos restos visibles que dominan las vistas de la actual Acrópolis de Atenas.

No te pierdas las impresionantes vistas panorámicas de Atenas desde la Acrópolis. Es especialmente hermoso durante la puesta de sol.


🏛 Templo de Atenea Niké

En la impresionante Acrópolis de Atenas, justo antes de entrar por la grandiosa abertura, los propileos, nos encontramos con los restos de otro de los magníficos templos de este lugar, dedicado a la protectora de la ciudad, el de Atenea Niké.

El Templo de Atenea Niké es un pequeño templo jónico dedicado a Atenea, la diosa de la victoria. Está situado en la esquina noroeste de la Acrópolis y ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad.

Historia:
Este santuario fue construido para conmemorar y celebrar la increíble victoria que habían obtenido los griegos sobre los persas, especialmente la conseguida en la Batalla de Salamina.

En este mismo emplazamiento se hallaba anteriormente un santuario, también dedicado a la diosa, construido con la típica mampostería ciclópea arcaica y en relación con la fortificación micénica del siglo VI a. C. Por desgracia resultó derruido durante la contienda, por obra de los persas, de ahí que se quisiera reconstruir al finalizar la guerra, a mediados del V a.C.

No obstante, el gran político Pericles, quien ideó la reconstrucción y la edificación de la mayor parte de las obras y plantas de la acrópolis, no estaba del todo de acuerdo con su levantamiento. Seguramente uno de los motivos por los que se oponía era que este ocultaría en parte la vista a otro de los magníficos templos de la Acrópolis idea suya, el Partenón.

Es por ello por lo que la construcción no se empezó hasta unos cuantos años más tarde, cuando las dos grandes potencias griegas, anteriormente aliadas contra los persas, se encontraban ahora disputándose la hegemonía de Grecia.

El templo quedó prácticamente sin cambios hasta que a mediados del XVII los turcos lo utilizaron como cantera para construir las defensas de la ciudad. A principios del XIX fue reconstruido, aunque posteriormente se sometió a nuevas modificaciones y se eliminaron algunos de los elementos decorativos, que actualmente se encuentran en el Museo de la Acrópolis.

Estructura:
El arquitecto encargado de tan magnífica obra fue Calímaco quien tuvo que conseguir realizar una perfecta adaptación de un templo griego a la situación del territorio, poco propicia por el poco espacio y el desnivel.

Era un templo en estilo jónico, anfipróstilo, es decir tenia dos pórticos con columnas en la parte delantera y trasera, pero sin columnas en los lados. Seguramente se decidió llevar a cabo esta solución por el poco espacio que refería. Contaba con una altura de unos 8 metros aproximadamente.

La cella, la estancia dedicada a conservar la efigie de la divinidad, era cuadrada y también era de pequeñas dimensiones. Aquí se conservaba una estatua de Atenea Niké, diosa alada que representaba la victoria. En este caso la divinidad se realizó con las alas cortadas, para evitar que pudiera volar y abandonar la ciudad, y por lo tanto perder su favor y la victoria.

Debido a sus dimensiones tan reducidas, justo en frente del mismo se encontraba un pequeño altar. Este estaba destinado a la realización de rituales al aire libre, ya que en el interior del santuario apenas quedaba espacio para ello.

Decoración:
En la impresionante decoración del edificio se representa a diversas divinidades: Atenea, Zeus y Poseidón ayudando a los atenienses. Las diferentes representaciones mitológicas tenían como propósito ensalzar al pueblo que acaba de vencer a los persas y conseguir inflar de valor a los ciudadanos ante los acontecimientos actuales, con la guerra contra la Liga del Peloponeso.

Las figuras sobre todo mostraban a la divinidad en diversas escenas, para conseguir de esta manera su favor. Destacan por ejemplo las imágenes del lado sur, donde se escenifica una de las mayores victorias sobre los persas, la batalla de Platea.

Esta decoración despunta básicamente por ser obra de la escuela del conocido Fidias. Sus esculturas son definidas como del primer clasicismo, ya que cuentan con una serie de detalles y particularidades impresionantes, como la célebre técnica llamada de “paños mojados”, donde los vestidos se adhieren con un realismo imponente, dando la sensación de que llevan unos ropajes mojados. Esta técnica fue utilizada mayormente durante esta primera etapa del arte clásico.

Como vemos es uno de los varios edificios de gran relevancia de la Acrópolis. A pesar de sus dimensiones reducidas, su ubicación nos llama la atención, siendo así el primer edificio que podemos ver. Asimismo, en época clásica debía destacar por la impresionante decoración de altos y bajorrelieves que presentaba. Un ejemplo más de la magnificencia arquitectónica y artística de los griegos en la antigüedad.


🏛 Erecteion

Con este peculiar apelativo se conocía el templo que se encuentra en la parte norte de la Acrópolis. Su nombre significa literalmente “templo de Erecteo”. Este edificio religioso se construyó en honor de la diosa protectora de la ciudad, la Atenea Polias, pero también al dios del mar Poseidón y a Erecteo, del cual toma nombre, conocido como unos de los primeros reyes míticos que gobernó en la ciudad.

El Erecteion es un templo jónico dedicado a Atenea, Poseidón y Erecteo. Es conocido por sus cariátides, seis estatuas femeninas que sostienen el techo del pórtico sur.

En este mismo emplazamiento se encontraba anteriormente un arcaico santuario dedicado a Atenea que fue arrasado por los persas durante la contienda. Con la nueva construcción se quería restaurar la sacralidad del espacio conmemorando la victoria sobre los barbaros y restaurando el favor de los dioses. Se mantuvo el culto a Atenea, aunque se añadieron otros dioses y héroes.

La importancia de este sitio venía también por ser custodio de diversas reliquias, las más destacadas y antiguas que poseían los atenienses. Este es el lugar donde también se dice que tuvo lugar la mítica disputa entre Atenea y Poseidón, y donde permanece la marca de un tridente sobre una roca, como recuerdo de tal acontecimiento.

Una de las características más sorprendentes son las famosas Cariátides, seis estatuas femeninas que sirven como columnas para sostener el techo del pórtico.

Historia:
Es así como tras la victoria de los persas se decide la restauración de los templos, y en este caso la nueva construcción de un santuario, esta vez dedicado a varias divinidades y no solo a Atenea. Su edificación comenzó al principio de la Guerra del Peloponeso. Esta contienda vio enfrentarse a toda Grecia entre sí, y terminó a principios del V a. C. aproximadamente. Su interior sufrió diversas modificaciones a lo largo del tiempo.

Las diversas catástrofes obligaron a realizar algunos cambios, como por ejemplo el cruento incendio que devastó la cella, la habitación principal del santuario, que llevó a realizar una remodificación de la misma.

Más adelante en época paleocristiana se convirtió en iglesia manteniendo así su competencia religiosa. Conservó sus funciones, ya que se transformó más adelante en iglesia bizantina, y finalmente dejó de usarse como tal con los turcos. Durante el siglo XVII fue destruido prácticamente en su totalidad. A lo largo del siglo XIX se le sustrajeron diversas partes de su decoración, especialmente las cariátides, y sufrió de nuevo daños durante la Guerra de Independencia Griega.

Tras ello se decidió su restauración en el siglo XX, para preservarlo de los estragos del tiempo y del expolio, y poder presentarlo así a sus visitantes con un aspecto lo más fidedigno posible al que tuvo en la antigüedad.

Descripción:
El arquitecto que llevó a acabo esta construcción fue Mnesicles, que consiguió realizar una gran labor a pesar de las dificultades que presentaba el terreno. Se realizó sobre una pendiente tratando de soslayar la gran diferencia entre la parte norte y oeste, con la sur y este. Se decidió utilizar el estilo jónico con dos cellas, las más grande dedicada a Atenea, y la otra a Poseidón y Erecteón.

Uno de los elementos más importantes es el famoso pórtico de las Cariátides que se encuentra en la parte sur. Este pórtico ostenta unas columnas particulares, ya que muestra esculturas de mujeres jóvenes drapeadas de unos 2 metros de altura. La supuesta historia de la representación de estas mujeres se relaciona con los enfrentamientos con los persas, ya que simboliza a las esclavas de los pueblos que apoyaron a los barbaros invasores.

Actualmente las que se encuentran en el sitio son un replica, guardándose las originales entre el Museo de la Acrópolis y el Museo Británico. En su momento se encontrarían ricamente pintadas, aunque en la actualidad prácticamente no conservan nada de esta magnifica policromía.

Asimismo, tenían una significación especial, ya que servían como tribuna para indicar la localización de la tumba del mítico rey Cecrope.
Otro de los elementos destacados de este lugar es que en su interior se custodiaba el Paladio, una estatua de la diosa protectora. La leyenda cuenta como esta imagen sagrada cayó del cielo.

Predomina el emplazamiento también por ubicarse la tumba de Erecteo, a quien también se le dedica el templo.

Como lugar sagrado fue uno de los más relevantes en la acrópolis, ya que se guardaban las reliquias y objetos religiosos de gran relevancia. Actualmente solamente se conserva una restauración del edificio, pero que nos permite darnos una idea de cómo podía ser y sobre todo nos permite crearnos la sensación de magnificencia y relevancia que tendría en la antigüedad.


🏛 Museo de la Acrópolis

Es uno de los museos arqueológicos más importantes de Atenas, situado a poca distancia de la Acrópolis. Su colección destaca especialmente por su relevancia, siendo considerado de los más impresionantes museos de la ciudad y del mundo.

Considera visitar el Museo de la Acrópolis, que alberga muchas de las obras encontradas en el sitio y proporciona una visión más completa de la historia.

Su construcción responde al deseo de querer conservar y preservar los elementos y el patrimonio de la Acrópolis. Con la realización de excavaciones, la cantidad de material que se encontraba era cuantiosa y valiosa y por ello se decidió conservarla en un museo adecuadamente.

Historia:
Durante la ocupación turca y los diversos enfrentamientos que tuvieron lugar en aquellos momentos, esta parte de la ciudad sufrió especialmente.
El siglo XVII fue especialmente cruento, cuando tuvieron lugar los asaltos de los venecianos, que fueron los que contribuyeron a la destrucción de la ciudad. Será sobre todo en ese momento cuando muchos de los edificios se derrumbaron y se perdieron muchas partes de su decoración.

Cuando los turcos se retiraron de la ciudad y de la acrópolis, a mediados del XIX, se decidió llevar acabo diversas excavaciones en el lugar, almacenando los descubrimientos en una cisterna que se encontraba en la propia Acrópolis.

Poco después se emitieron leyes a favor de la creación de un lugar donde poder albergar todos los restos, y que pudieran estar bien conservados. Se quería mantener la línea estilística propia de la antigüedad y conservar los hallazgos en un edificio que no dañara la visión arqueológica del mismo.

Se edificó así el primer edificio del museo, por el arquitecto Panages Kalkos. A finales de siglo, ante la gran cantidad de elementos que seguían descubriéndose, se amplió considerablemente el espacio museístico.

Durante el siglo XX el museo sufrió algunos desperfectos y devastaciones debido a la Segunda Guerra Mundial, por lo que tuvo que ser restaurado y ampliado nuevamente, ya que cada vez contaba con más elementos provenientes de los hallazgos y con menos espacio. La mayor parte de la decoración de los templos, de hecho, se sustrajo y se llevó al museo para mejorar su conservación y preservarlos en mejores condiciones.

A finales de siglo se decidió la construcción de un nuevo edificio más al sur de la acrópolis y que cuenta con un espacio mucho mayor para albergar todas las colecciones. Su realización fue de tipo mucho más moderno, ya no seguía las primeras directrices del museo de mantener una dinámica visual compacta. Se hizo de tres plantas permitiendo la visión de la parte subterránea gracias al suelo acristalado, que muestra los hallazgos encontrados en las excavaciones del solar al realizar el edificio.

Los trabajos prosiguen en esta parte de la ciudad, pero se mantiene la parte visitable abierta.

Colecciones
Toda la colección que alberga el museo es de piezas provenientes de las excavaciones de la acrópolis, con elementos tanto de piedra como en bronce. Principalmente cuenta con las decoraciones de los edificios religiosos y de las estatuas y objetos encontrados.

La colección más arcaica muestra obras que pertenecen a la época anterior al conflicto con los persas, destacando grandes obras como el Moscoforo, del 570 a. C., un hombre que lleva a hombros un carnero; la colección de kores, estatuas de muchachas; y diversas decoraciones de los frontones de los templos arcaicos. La parte más relevante, seguramente, es la perteneciente al Partenón donde se muestras restos de las decoraciones de este e incluso inscripciones que se hallaron relacionadas con este lugar.

Entre las representaciones nos encontramos con la procesión de las Panateas, las fiestas religiosas; o los ciclos mitológicos. Otra parte está destinada a los restos de los Propileos, la entrada a la Acrópolis; el templo de Atenea Niké; y el Erecteion. Se encuentran los frisos y decoraciones de estos santuarios, especialmente casi todas las cariátides del Erecteion.

Cuenta también con una parte de las colecciones encontradas en las laderas de la acrópolis, donde se muestran diversos objetos hallados en casas o talleres, o exvotos y objetos del santuario de Asclepio. Asimismo, hay una parte que conserva restos del Santuario de Artemisa Brauronia, de época más tardía.

Este museo cuenta por tanto con gran parte de los hallazgos localizados en esta parte de la localidad y nos permite comprender mejor la Acrópolis, pudiendo así apreciar los detalles y magnificencia presente en su arte y en las decoraciones de sus edificios.
Desde luego una visita obligada para cualquiera que pase por Atenas.


🏛 La diosa Atenea y la Acrópolis

En la Antigua Grecia el culto a los dioses era de suma importancia. Su vida estaba estrechamente relacionada con la religión, y formaba parte de su vida en todos los ámbitos.

No es de extrañar que por lo tanto la ciudad de Atenas tuviera tantos lugares consagrados a sus dioses y especialmente a la divinidad más importante para ellos, su benefactora Atenea.

Sin duda la Acrópolis mantiene una estrecha vinculación con la diosa, patrona y protectora de la localidad. Esta divinidad era tan relevante que se edificaron y consagraron prácticamente la gran mayoría de los templos de la Acrópolis a ella. Era diosa de la sabiduría y de la guerra, diestra con las armas y con el ingenio.
Las representaciones que nos encontramos de la misma y de sus ciclos mitológicos abundan en todos los edificios y lugares públicos de la antigua ciudad.

Mitología:
Se la consideraba hija de Zeus y Metis. Gea y Urano predijeron que, si esta tenía una hija, después daría a luz un hijo que le arrebataría el trono a Zeus. Por ello el dios decidió tragarse a Metis y evitar la profecía. Poco después acechado de un gran dolor de cabeza acudió a Hefesto, quien le abrió la cabeza con un hacha. De ahí nació la diosa, que apareció completamente armada y profiriendo un grito de guerra. Su nacimiento tan particular, abriéndose camino desde el cerebro de su padre, le confería su inteligencia y sabiduría tan destacada.

Pero el hecho más relevante para los atenienses y el más representado fue la disputa que tuvo con otro dios, Poseidón, para conseguir hacerse con el dominio del ática.
Los dos dioses querían ser soberanos de la región por lo que dirimieron la disputa haciendo regalos a la urbe. Poseidón dio un golpe de tridente e hizo surgir un lago salado en el centro de la ciudad. Atenea por su parte hizo que brotase allí un olivo. Los doce dioses del Olimpo arbitraron el conflicto y decidieron darle la supremacía a la diosa por considerar mejor su regalo. Es así como se convierte en soberana del Ática y patrona de la localidad, a la cual se cree le dio nombre.

El olivo sagrado permaneció en el centro de la Acrópolis, custodiado y venerado en recuerdo por aquel mitológico momento. Hoy en día hay un olivo que también nos refiere a la famosa fabula, plantado a mediados del XIX.

Panateneas:
Los rituales y festivales religiosos ocupaban una parte muy importante de las actividades de la comunidad. Su celebración conmemoraba algún suceso en particular o estaba dedicado alguna divinidad, todo para conseguir su favor y protección. Las más destacadas en Atenas eran las Panateneas.
Era la fiesta más antigua e importante que se celebraba en honor a la diosa, y solía tener lugar entre finales de julio y principio de agosto.

El origen de estas fiestas se relaciona con el mítico rey Erictonio, quien quiso construir una efigie de madera de la diosa en su honor.
Estos festejos se componían de varias celebraciones. Por una parte, se realizaban diversas competiciones. En la mayoría de las categorías concursaban solamente los atenienses, aunque había algunas que estaban abiertas a todos los griegos. Se realizaban carreras de cuadrigas, lanzamiento de jabalina, pugilato, o carreras de hombres armados entre otras muchas variantes. Asimismo, también se llevaban a cabo diversas competiciones de tipo musical e incluso de poesía. Los premios incluían coronas de oro e incluso ánforas con aceite de oliva.

Pero la parte más relevante de toda la celebración era la procesión y la celebración de sacrificios. Durante la procesión se ofrecía el peplo, una vestidura amplia y sin magas, junto a diversos animales que se conducían al sacrificio ritual. La procesión recorría la ciudad a través de una de las principales vías, la Panatenaica, llegando hasta la Acrópolis, al altar de la divinidad, donde se le realizaban los sacrificios. Estas procesiones se representan por ejemplo en el Partenón.

Como vemos la importancia de la diosa era crucial, tanto que la Acrópolis entera está consagrada a ella. Es por ello por lo que se encuentran aquí tantos lugares de culto en su honor y por ello que es el tema principal en todas las representaciones. La diosa sigue presente hoy en día en la acrópolis, manteniendo su presencia en los edificios y con su mítico olivo.


🏛 Historia de la Acrópolis

La explanada donde se localiza la Acrópolis cuenta con una historia bastante amplia y antigua. Se sabe que se encontraba ya ocupada en el III milenio a. C. En aquel momento se ubicó en este emplazamiento un gran palacio que posiblemente perteneciera a algunos de los considerados reyes míticos de la ciudad. En esta época ya se construyó una muralla defensiva, de la que posteriormente se reaprovechó gran parte. Hoy en día aún quedan algunos vestigios, permaneciendo algunas piedras de esta en la parte sur.

Primeros momentos:
Se conoce que durante el periodo micénico se construyeron diversas casas en esta parte de la ciudad, destinadas a la población. Poco más se sabe sobre esta época y pocos son los hallazgos que nos clarifican, ya que justo después Grecia se sumió en la denominada época oscura, años durante los cuales apenas se conservan testimonios de lo que pasó.

A pesar del desconocimiento, parece que permaneció esta aérea sin demasiados cambios.
Cuando ya comienza la época arcaica, sin embargo, ya nos encontramos con un pequeño templo dedicado a Atenea.
En el siglo VIII a.C. vemos que se inicia a desarrollar y elaborar dentro de la Acrópolis, un mayor complejo sistema de defensa, más amplio, consiguiendo así fortificarla de manera más efectiva.

A lo largo de este periodo, tenemos diversos testimonios de que la urbe sufrió algunas incursiones y devastaciones.
A principios del siglo VI hubo una revolución popular, instada y apoyada por los espartanos, opositores de los atenienses, que devastó parte de la muralla.

Poco después se reconstruyó gran parte de la fortificación, y se edificaron algunos refugios de madera.
Durante las Guerras Medicas, la Acrópolis sufrió una considerable devastación y destrucción a manos del rey de Persia, Jerges. Las perdidas atenienses y del complejo fueron considerables.

Gracias a la ayuda de los espartanos, que acudieron en su auxilio para luchar contra un enemigo común, consiguieron frenar el avance de los enemigos. Esto permitió a los atenienses tener el tiempo suficiente para reconstruir la fortificación dañada, consiguiendo oponer una resistencia mayor, logrando finalmente que las tropas persas retrocedieran.
Fue sobre todo gracias a la batalla de las Termopilas cuando el ejército ateniense tuvo tiempo de reponerse y reestructurar sus defensas ante los persas.

Época de esplendor, Pericles:
Posteriormente, ante la devastación sufrida, se decidirá la reconstrucción de la mayoría de los inmuebles y la edificación de nuevos templos.
Bajo el mandato de Pericles fue cuando se llevaron a cabo la mayoría de las infraestructuras y cuando se dotó a la Acrópolis de un especial esplendor.

A mediados del V a. C. es cuando se realizan las construcciones de los complejos más destacados e importantes.
Por ejemplo, el Partenón, uno de los edificios más notorio de toda la Acrópolis. Aquí es donde se custodiaba la obra de mayor importancia de Fidias, la Atenea Partenos, hecha de marfil y oro.

El Erecteion, otro de los templos más señalados, realizado durante la paz de Nicias, momento de tregua entre las dos potencias enfrentadas en la Guerra del Peloponeso.
Asimismo, los Propileos, que son una impresionante construcción que permitía la entrada a la Acrópolis, realizados sobre los arcaicos Propileos, destruidos por el incendio provocado por los persas.

Pero también se realizaron muchos otros santuarios como el de Atenea Niké, dedicado a la divinidad en su vertiente victoriosa; al Pandroseion, en honor de Pandroseion; el santuario de Artemisia Brauronia; el Eleuseion, dedicado a los misterios eleusinos; El Asclepion, dedicado al dios sanador. Conjuntamente se realizaron otros lugares como el Arreforion, donde las muchachas tejían el peplo ceremonial, túnica con un papel preponderante en las fiestas religiosas de Atenea; y el Odeón de Pericles.

Posteriormente, en época helenística, se construyeron dos edificios más, otro templo en la ladera sur y la stoa de Eummenes, un gran pórtico que permitía resguardarse al público del cercano teatro de Dionisio, del sol o de la lluvia.

Durante la época romana se realizaron diversas modificaciones a la Acrópolis. Se construyeron varios complejos más en consonancia con el culto romano, como por ejemplo un santuario dedicado a Roma y Augusto, cerca del Partenón. Muchos edificios se reutilizaron de diversas maneras, cambiando su uso y fin, según la vida y costumbres romanas.
Asimismo, se realizaron otros accesos a la Acrópolis, además de la construcción de una puerta de acceso anterior a los Propileos.

Fin de la antigüedad y comienzo del deterioro de la Acrópolis.
Terminada la época clásica, esta parte de la ciudad siguió habitada, aunque no todos los edificios prosiguieron su uso. Muchos fueron reaprovechados con diversos fines y reconvertidos en iglesias. Llegada la ocupación otomana las condiciones de la mayor parte de las construcciones parece que fue bastante buena, pero a partir de este momento se sucedieron diversos conflictos que destruyeron gran parte del complejo. Conjuntamente se vio sometida a un expolio constante e indiscriminado, que la despojó de la mayor parte de sus decoraciones y obras destacadas.

El resultado es la gran perdida de varios elementos y inmuebles, parte expoliados, parte destruidos.

Finalmente nos quedará la Acrópolis tal como la vemos, restaurada en parte; con solamente algunos vestigios de su antiguo esplendor y magnificencia del pasado.


🏛 Otros edificios de la Acrópolis

La acrópolis, el núcleo de la ciudad de Atenas, cuenta con diversos lugares muy importantes e interesantes, que formaron parte de la historia de la ciudad. Vamos a ver de forma rápida algunos de los edificios que conforman esta parte de la antigua capital del ática.

Santuario de Artemisa Brauronia.
Este edificio se encuentra ubicado entre los Propileos, la monumental entrada de la Acrópolis, y la Calcoteca. Estaba dedicado a la diosa Artemisa, bajo su acepción de Brauronia, apreciada especialmente por ser protectora de las mujeres embarazadas y del parto.

Su templo se edificó a mediados del VI a. C. por el arquitecto Mnesicles a instancias de Pisistrato. Su planta era trapezoidal con dos alas laterales. El gran patio estaba destinado a los fieles, para que allí pudieran depositar sus ofrendas a la diosa.
Aunque no se han encontrado restos, seguramente en su interior contaría con la típica efigie de culto a la diosa, el xoanon, una representación hecha de madera.

Posteriormente se sabe de la realización de una escultura por Praxíteles, que fue custodiada en el templo, de la cual solamente se conserva su cabeza en el Museo de la Acrópolis.

Se cree también que aquí se guardaba una representación hecha en bronce del mitológico Caballo de Troya.
El santuario no ha permanecido intacto hasta nuestros días, pero sí que aún se conservan algunas partes de su estructura que nos permiten apreciar su belleza.

Teatro de Dioniso:
Este teatro se encontraba fuera de la Acrópolis propiamente dicha, pero justo en sus inmediaciones. Se localizaba en la parte oriental, en la vertiente sur de esta, y era el mayor teatro griego del continente.

Fue dedicado a Dionisio, dios de la agricultura y de las artes. En un principio solamente se realizó un altar, en el cual se consagraban alimentos y animales a la divinidad y se le realizaban libaciones. Pero poco a poco se fue convirtiendo en un lugar destacado donde se llevaban a cabo múltiples celebraciones en honor del dios. Se ejecutaban las representaciones teatrales más importantes, por lo que surgió la necesidad de construir un teatro de grandes dimensiones que pudiera albergar a todos los asistentes.

Las funciones podían durar varias horas, efectuándose las grandes tragedias griegas, y terminando habitualmente con alguna sátira.
Se construyó en piedra y podía albergar hasta 15.000 espectadores. El teatro estaba conformado por el circulo central, donde se ubicaba el coro, mientras los actores se posicionaban en la parte más alargada del escenario, ya que les proporcionaba una mejor visibilidad para todos los participantes.

Odeón de Pericles:
Cercano al Teatro de Dionisio se localizaba otro edificio dedicado asimismo a los espectáculos. En este caso se utilizaba específicamente para actuaciones musicales.

Su nombre deriva del político y estratega Pericles, quien fue el que encargó su realización.
Se conformó con una planta rectangular, con una doble hilera de columnas que sustentaban el techo y un propileo de acceso. Se cubrió con los restos de las naves de los persas, como los mástiles, con una importante significación por parte ateniense. Este peculiar uso de estos elementos dotó al complejo de forma de cono, con un perfil que recuerda las tiendas de campaña.

Este edificio sufrió un incendio a principios del siglo I, y poco después fue restaurado y reedificado. No obstante las restructuraciones, posteriormente fue devastado, por lo que hoy en día no quedan prácticamente vestigios del mismo.

Propileos:
Estos pórticos que daban acceso a esta pate de la ciudad, fueron proyectados por el arquitecto Mnesicles.
Su propuesta era la de una entrada magnificente para la Acrópolis, aunque no pudieron ser terminados por el estallido de la Guerra del Peloponeso.

El pórtico exterior se componía una plataforma con tres columnas jónicas, que sostenían un techo de mármol azul. La fachada era de estilo dórico, ya que se quería imitar a los templos de este estilo.

La construcción de esta entrada fue bastante compleja y ardua, ya que el arquitecto se enfrentó a problemas y dificultades con el terreno y las dimensiones. Debía respetar los espacios de acceso, la vía sacra que accedía por esta parte de la urbe, y la diferencia de desnivel. No obstante, el arquitecto consiguió realizar una entrada monumental, aunque incompleta por las vicisitudes históricas.

Como vemos estos son algunos de los edificios y monumentos destacados de la Acrópolis que no debes perderte, una de las partes más relevantes de la antigua metrópolis de Atenas.


Enlaces interesantes

Tour virtual de la Acrópolis

El Museo de la Acrópolis

La Acrópolis como Patrimonio de la Humanidad

Mapa de la Acrópolis

Visitas guiadas en español en Pompeya


 

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